Qué son
Hablamos de trastornos del equilibrio cuando a una persona le cuesta mantenerse estable, de pie o al caminar. Se notan de varias maneras: sensación de inestabilidad, mareo, necesidad de apoyarse en algo para dar unos pasos o miedo a caerse.
Suelen notarse más al levantarse de la cama o de una silla, al girarse de golpe, al caminar por la calle o al subir y bajar escaleras. A veces lo nota antes la familia que la propia persona: que se agarra a los muebles al pasar, que arrastra los pies o que ya no sale sin compañía.
El miedo a caerse también cambia la forma de moverse. Quien lo tiene tiende a caminar más despacio, a evitar las escaleras o los suelos irregulares y a salir menos de casa.
El equilibrio se puede alterar por motivos muy distintos. Por eso lo primero es saber qué lo está alterando en tu caso, y eso lo valora un médico.
Cómo los tratamos
Primero te visita uno de nuestros dos médicos especialistas en Rehabilitación, para valorarte correctamente, asegurar el diagnóstico y pautar el tratamiento más adecuado para tu caso. Después empiezas la rehabilitación con los fisioterapeutas, en el mismo centro, y en las sesiones trabajan lo que el médico ha pautado.
La fisioterapia neurológica la hacemos con el concepto Bobath, que se fija en cómo se mueve cada persona y en cómo controla su postura. En el equipo, Andrés Martínez Vanaclocha está especializado en Bobath y en el trabajo del sistema nervioso.
Para el trabajo de equilibrio y de marcha tenemos un gimnasio de 140 m² con paralelas, plano inclinado y escaleras, espalderas y planos inestables. Con ellos se practica estar de pie y caminar en situaciones parecidas a las de cada día: una rampa, unos escalones o un suelo que no está del todo firme.
Cuándo pedir cita
Conviene pedir cita si notas inestabilidad o mareo al levantarte o al caminar, si has tenido alguna caída o si el miedo a caerte hace que salgas menos. También si ya te han hablado de un trastorno del equilibrio y te han recomendado rehabilitación.
Por privado no hace falta volante: puedes pedir cita directamente con el médico rehabilitador. Si vienes con volante de tu aseguradora, llama antes para la cita con el médico. Si quien lo nota es tu padre o tu madre, también puedes pedir la cita tú.
Si te pasa algo de esto, pide cita y empezamos por la valoración.
